Procuraduría General

    
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PGR, 18-5-18

Este 18 de mayo Nicaragua celebra el 123 aniversario del natalicio del General de Hombres y Mujeres Libres, Augusto C. Sandino.

Nuestro Héroe Nacional, nació el 18 de mayo de 1895. Fue un líder de la resistencia contra el Ejército de ocupación de EE.UU  en Nicaragua, en la década de los años 30  del siglo XX.  

PGR, 26-4-18

El Día de la Secretaria Nicaragüense se celebra el 26 de abril.

Este día  fue declarado bajo Decreto No. 243, del 16 de abril de 1975, publicado en la Gaceta Diario Oficial, del 24 de abril de ese mismo año.

El día de la Tierra es una de las expresiones más bonitas y ecológicas que se celebra en el mundo.  Es una oportunidad para fortalecer y demostrar aún más el amor que tenemos a la Madre Tierra.

Esta celebración que nos hace tomar conciencia sobre el cuido y la importancia que le hemos dado a nuestro Planeta Tierra, se realiza cada año, el 22 de abril.  Tierra que nos da energía y vida. Tierra que es nuestro hábitat y nos proporciona alimentos para la vida.

PGR, 3-4-18

Con los temas “Gestión de calidad NTN ISO 9001” y Ley 618, Ley General de Higiene y Seguridad del Trabajo”, la Procuraduría General de la República concluyó recientemente una capacitación dirigida a Servidores Públicos de  la Institución, enmarcada en el aspecto de la calidad en la atención al público.

La ISO 9001 es la norma sobre gestión de la calidad con mayor reconocimiento en todo el mundo. Pertenece a la familia ISO 9000 de normas de sistemas de gestión de la calidad y ayuda a las organizaciones a cumplir con las expectativas y necesidades de sus clientes, entre otros beneficios.

“Cada gota de agua, es una gota de vida”, es un lema que tiene actualidad en todo tiempo. El agua es manantial y fuente de vida; un recurso valioso, sin el cual no podríamos vivir. Cada gota de agua, es una gota de vida, por eso debemos ahorrarla. Cada gota que se pierde, es una oportunidad menos de vida en el Planeta.

Noticias

La copa de las hadas


¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambre de mariposas?
Quizá.

En sus grutas doradas,
con sus diademas de oro,
allí estaban, como un coro
de reinas, todas las hadas.
Las que tienen prisioneros
a los silfos de la luz,
las que andan con un capuz
salpicado de luceros.


Las que mantos de escarlata
lucen con regio donaire,
y las que hienden el aire
con su varita de plata.


¿Era día o noche?
El astro
de la niebla sobre el tul,
florecía en campo azul
como un lirio de alabastro.


Su peplo de oro la incierta
alba ya había tendido.


Era la hora en que en su nido
toda alondra se despierta.


Temblaba el limpio cristal
del rocío de la noche,
y estaba entreabierto el broche
de la flor primaveral.


Y en aquella región que era
de la luz y la fortuna,
cantaban un himno, a una,
ave, aurora y primavera.


Las hadas ?aquella tropa
brillante?, Delia, que he dicho,
por un extraño capricho
fabricaron una copa.


Rara, bella, sin igual,
y tan pura como bella,
pues aún no ha bebido en ella
ninguna boca mortal.


De una azucena gentil
hicieron el cáliz leve,
que era de polvo de nieve
y palidez de marfil.


Y la base fue formada
con un trémulo suspiro,
de reflejos de zafiro
y de luz cristalizada.


La copa hecha se pensó
en qué se pondría en ella
(que es el todo, niña bella,
de lo que te cuento yo).


Una dijo: ?La ilusión;
otra dijo: ?La belleza;
otra dijo: ?La riqueza;
y otra más: ?El corazón.


La Reina Mab, que es discreta,
dijo a la espléndida tropa:
?Que se ponga en esa copa
la felicidad completa.


Y cuando habló Reina tal,
produjo aplausos y asombros.
Llevaba sobre sus hombros
su soberbio manto real.


Dejó caer la divina
Reina de acento sonoro,
algo como gotas de oro
de una flauta cristalina.


Ya la Reina Mab habló;
cesó su olímpico gesto,
y las hadas tanto han puesto
que la copa se llenó.


Amor, delicia, verdad,
dicha, esplendor y riqueza,
fe, poderío, belleza...
¡Toda la felicidad!...
Y esta copa se guardó
pura, sola, inmaculada.


¿Dónde?
En una isla ignorada.
¿De dónde?
¡Se me olvidó!...
¿Fue en las islas de las rosas,
en el país de los sueños,
en donde hay niños risueños
y enjambres de mariposas?
Esto nada importa aquí,
pues por decirte escribía
que esta copa, niña mía,
la deseo para ti.

Rubén Darío.

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